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Familia Saludable / 0 Comments / 58 Views

Así que tienes diabetes…

Cuando Emma se enteró por primera vez de que tenía diabetes, se fue a su cama a llorar. No se escapó de «la maldición».  Así es como ella se refería a la diabetes, después de ver a su mamá quedarse ciega y a su prima perder una de sus piernas.

Su hija Josie encontró a Emma hecha bolita como un bebé en el sofá.

“No tiene que ser una maldición, mamá“, ella dijo.

Josie, con el permiso de su mamá hablo con el médico sobre el nuevo diagnóstico.

“Es impactante al principio“, dijo el médico, “pero hay maneras de controlar la diabetes. Su madre es una mujer fuerte y lista, y le ayudaremos a manejarlo“.

Luego, el médico compartió buena información sobre la diabetes con Josie.  Y ahora, Josie le recordaba a su mamá que podía vivir una vida buena y saludable incluso con diabetes.

“Hasta mi nana tuvo diabetes”, dijo Emma, todavía sintiendo el dolor del nuevo diagnóstico.

“Pero esta no es la diabetes de tu nana, mamá“.

Emma se sentó y miró a su sabia hija.

“Esta es tu diabetes, mamá, y vamos a ayudarte a controlarla tan bien como sea posible“.

El relato de Emma es solo una de tantas historias que las latinas hemos presenciado y vivido. Declarar que “Esta no es la diabetes de tu nana“, es importante.

El cuidado de la diabetes ha progresado mucho desde que nuestros abuelos y tíos sufrieron a través de esta seria condición.  Y para quedar claro, la diabetes todavía puede ser trágica para nosotros los latinos.  Pero no tiene que ser así.  Y de esto se trata este artículo.

Apoyar a una persona que tiene diabetes:

  1. Una persona con diabetes no es «un diabético». La persona tiene una condición.  Pero no es su identidad.
  2. Una persona con diabetes requiere apoyo de su familia. Esto significa ayudar y no juzgar. Evita castigar o culpar a las personas con diabetes cuando coman en exceso.  Esto no sirve y hasta puede perjudicar.
  3. Ofrece apoyo a la persona con diabetes. Por ejemplo, «Mamá, a juntarnos dos veces por semana y a irnos a caminar». O «Mamá, echemos un vistazo a las nuevas recetas de verduras en De Las Mías y veamos qué podemos hacer para la cena».

Si tienes diabetes:

  1. La educación sobre la diabetes funciona. Pídele al médico que te refiera a un educador certificado en diabetes.
  2. Hay muy buenas clases que ayudan a apoyar a las personas con diabetes. Comienza con el departamento de salud local y averigua sobre el Programa Tomando Control de Su Salud. En inglés son – Chronic Disease Self-Management Program y Diabetes Self-Management Program. Ambos programas son eficaces para ayudar a las personas con diabetes.  La mayoría de estas clases son gratis.

También existe el Programa de Educación y Apoyo para el Autocontrol de la Diabetes – Diabetes Self-Management, Education and Support – DSMES por sus siglas en inglés.  Se enfoca más a las específicas necesidades de la persona con diabetes. DSMES puede ser gratis o de bajo costo. Aprende más sobre estos programas en el sitio web:   www.cdc.gov/learnmorefeelbetter/programs/diabetes.htm

  1. Recuerda, la moderación es la clave para el control de la diabetes. No tienes que parar de comer las comidas que te gustan.  Hay maneras de aprender cómo comer bien sin sacrificar tus comidas favoritas.

Aquí hay unas ideas de comer de forma más saludable de la Asociación Americana de la Diabetes:

  • ¡Come más verduras y frutas!
  • Come carnes con poca grasa y proteínas de origen vegetal como frijoles.
  • Come menos azúcar.
  • Come menos alimentos procesados.
  1. Si estás confundida acerca de cómo alimentarte bien y controlar tu diabetes, pídele a tu médico que te refiera a una nutricionista certificada. ¡Busca recetas saludables para personas con diabetes en la App De Las Mías!
  2. Sé activa. Haz por lo menos 30 minutos de actividad física todos los días de la semana. Mueve tu cuerpo.  Haz cualquier actividad que mueve tu cuerpo, incluso el quehacer de la casa, trabajar en el jardín, caminar, nadar, bailar, andar en bici.
  3. Aprende a reducir el estrés. El estrés no es bueno para nadie, y menos para las personas con diabetes. Aprende a meditar. Reza. Rezar el rosario puede ser una forma de relajación profunda. Aprende otras técnicas de relajación como Tai Chi y Yoga.
  4. Si el médico te receta medicina, ¡tómala!
  5. Colabora con tu médico. Si no te gusta cómo te sientes con la medicina, díselo. Llámalo. Pide ayuda de tu médico.  ¡No seas tímida! Mereces una buena atención de la diabetes.
  6. Recuerda, «Esta no es la diabetes de tu nana.» ¡Puedes vivir una vida rica de bienestar y felicidad y tener diabetes!

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